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Con ceremonia de dedicación, estudiantes de Enfermería de la UNAC inician su etapa de práctica clínica

Once estudiantes de cuarto semestre recibieron por primera vez los símbolos de la profesión en un acto espiritual que marcó su transición de la teoría a la atención directa al paciente.

La Facultad de Ciencias de la Salud de la Corporación Universitaria Adventista (UNAC) realizó el pasado 23 de abril, la ceremonia de dedicación de los estudiantes de cuarto semestre del programa de Enfermería, un acto que marca formalmente el inicio de su ingreso a las prácticas clínicas. En el encuentro, los once participantes portaron por primera vez los símbolos de la profesión: emblemas que representan el compromiso con el cuidado humanizado, la vocación de servicio y la ética que caracterizan el ejercicio de la enfermería.

El acto estuvo acompañado de un momento de oración, en el que se encomendó a Dios la labor que cada estudiante desempeñará en los escenarios de práctica, reafirmando el sentido de servicio al prójimo que orienta la formación en salud desde la identidad adventista. Familiares y seres queridos de los estudiantes estuvieron presentes, siendo reconocidos como parte fundamental del proceso formativo de cada uno.

Ceremonia de dedicación: un acto simbólico que presenta la salida de los estudiantes a los centros de atención en salud

Para la comunidad unacense, esta ceremonia no es un acto protocolario: es el momento en que la formación teórica se encuentra con la responsabilidad de cuidar una vida. Los estudiantes asumen con ella un compromiso ético y humano que irá más allá del aula, consolidándolos como futuros profesionales con criterio clínico, sensibilidad y vocación.

Mariana Sánchez, estudiante participante, expresó lo que significó para ella este momento:

“Esta nueva etapa representa una gran oportunidad para integrar los conocimientos teóricos con la atención directa a los pacientes. La asumo con compromiso y responsabilidad, reafirmando mi vocación de servicio y mi interés por brindar una atención segura, ética y de calidad. Sentí orgullo, gratitud y mucha responsabilidad: fue un momento para reflexionar sobre el camino recorrido y el compromiso que estoy asumiendo. Espacios como este fortalecen nuestro sentido de pertenencia y nos motivan a dar lo mejor en esta profesión.”

La ceremonia de dedicación se consolida en la UNAC como un hito formativo que acompaña la transición hacia la práctica clínica, preparando a cada estudiante para enfrentar con responsabilidad, empatía y profesionalismo los desafíos del cuidado de la vida.

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