Un equipo de estudiantes de posgrado de la Corporación Universitaria Adventista, bajo la orientación de docentes investigadoras de la institución, llevó a cabo un estudio que evidencia cómo la integración pedagógica de la inteligencia artificial (IA) potencia el aprendizaje de competencias digitales en educación básica.
El proyecto, titulado «Análisis del fortalecimiento del pensamiento computacional en estudiantes de sexto grado mediante el uso de ChatGPT», fue asesorado por las docentes Mag. Saray Galeano Ospino y PhD. Luz Marcela Restrepo Tamayo, y ejecutado por los maestrantes Carolina Córdoba Moreno, Juan Esteban Tique Villabon y William Fernando Bernal López, quienes cursan la Maestría en Educación de UNAC.

La intervención se desarrolló en la Institución Educativa Adventista Bolívar Escandón de Quibdó, institución que hace parte de la red de colegios adventistas a la que también pertenece UNAC, con la participación de 46 estudiantes de grado sexto. La metodología empleó sesiones pedagógicas estructuradas que integraron el entorno de programación Scratch con el apoyo de ChatGPT, permitiendo a los estudiantes generar lógica, refinar algoritmos e identificar errores en tiempo real, en contraste con un grupo de control que trabajó bajo métodos tradicionales.
La Inteligencia Artificial, un potenciador del conocimiento si se integra de forma sistémica por el docente
Los resultados mostraron diferencias estadísticamente significativas a favor del grupo experimental: un rendimiento académico superior, mejoras notables en los pilares del pensamiento computacional —especialmente en el pensamiento algorítmico y la evaluación— y una adquisición de competencias más homogénea, que benefició incluso a los estudiantes con menor desempeño previo.
La investigación concluye que el potencial de la IA en el aula no reside en la tecnología por sí sola, sino en su integración sistémica dentro de un plan pedagógico liderado por el docente. Bajo este enfoque, la IA actúa como un catalizador que facilita el tránsito de nociones intuitivas hacia estructuras lógicas formales, sin sustituir el esfuerzo cognitivo del estudiante.
Con este aporte, la comunidad universitaria unacense ratifica su compromiso con la investigación educativa de calidad y la formación de profesionales capaces de transformar la práctica pedagógica en los contextos que más lo necesitan.


